¿Sabes qué son las licitaciones? Las empresas tienen el objetivo de ofrecer y asegurar condiciones de compra o adquisición de bienes y servicios por parte del Estado a un proveedor de manera transparente. Aquí es donde las licitaciones entran en juego. Desde Creatio4Consulting te detallamos más información sobre este proceso jurídico.
¿Sabes qué son las licitaciones? Las empresas tienen el objetivo de ofrecer y asegurar condiciones de compra o adquisición de bienes y servicios por parte del Estado a un proveedor de manera transparente. Aquí es donde las licitaciones entran en juego. Desde Creatio4Consulting te detallamos más información sobre este proceso jurídico.
El proceso consiste en la publicación de una licitación con sus correspondientes condiciones por parte del ente interesado en la contratación. En el contrato figuran todos los requisitos para que los distintos oferentes puedan enviar una propuesta acorde. Con todas las propuestas recibidas, la parte contratante seleccionará y adjudicará la que considere más óptima.
Por ejemplo, un ayuntamiento desarrolla un proyecto de innovación. Sin embargo, quizás no cuente con el personal especializado en la materia para llevar a cabo el proyecto. Es aquí donde el ayuntamiento realizaría una licitación pública para proponer su proyecto a fuentes externas con el fin de que se ocupen de ello.
Aunque las licitaciones públicas son las más conocidas en el mundo jurídico, también es cierto que existen licitaciones privadas. Se definen como aquellas en las que los administradores invitan a determinadas empresas sin contar con un carácter público.
En estos casos, las compañías suelen ser de alto prestigio y para llevarse a cabo deben contar con un número suficiente de interesados para mayor competitividad. Por ser restringidas solo participan aquellas empresas que la entidad encargada ha convocado y para su elección se toma en consideración su liquidez financiera y cualidades empresariales.
Cuando hablamos de las licitaciones públicas y privadas nos fijamos que existe una diferencia fundamental. Unas están abiertas al sector público, mientras que las otras están restringidas para ciertas empresas. Además, no se exigen los mismos requisitos, por lo que puede variar en relación a los parámetros que la licitación exige.
El significado de licitación abarca mucho más, por lo que es necesario entender que, en términos generales, existen las licitaciones públicas y privadas. Pero, por otro lado, la Ley de contratos del Sector Público (LCSP) de España define 3 modalidades de licitaciones divididas a su vez, en submodalidades:
Cuando hablamos de licitaciones en función de su objeto nos referimos a aquellos tipos de licitaciones que cuentan con contratos específicos para la acción que se lleva a cabo. Nos podemos encontrar tres:
Contrato típicos: denominados por la Ley como todo contratos de obras, concesión de obras, concesión de servicios, de servicios y de suministro
Contratos mixtos: Fusión de varios contratos de distinta clase complementarios o vinculados entre sí.
Contratos administrativos especiales: Su objetivo es distinto a los contratos típicos, aun así satisfacen de forma directa una finalidad pública específica competencia de la Administración.
En estos tipos de licitaciones abarcamos los contratos sujetos a regulación armonizada y los que no están sujetos a dicha regulación. Cuando hablamos de este tipo de contratos nos referimos a aquellos que por alcanzar un determinado umbral en su valor estimado se sujetan a unas reglas especiales:
Contratos sujetos a regulación armonizada (SARA): sometidos a las directrices europeas en función de la entidad contratante, del tipo y su cuantía.
Contratos No sujetos a regulación armonizada: No se encuentran regulados por el derecho comunitario bien sea por su cuantía u objetivo. Igualmente están sujetos a cumplir con las condiciones del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.